Mucho se ha hablado este año del famoso local ‘original‘ serenense de las famosas “Papas Chips“, el que no las conoce o no es de serena o se ha perdido de lugares de visita obligatoria en ‘Serena City’, pero como toda empresa (sea grande, mediana o chica) tiene sus pro y contras, tenemos una nueva experiencia a contar sobre las papas chips.

El local de las papas chips ‘originales’ ubicado en la calle Gandarillas, alfrente de el Liceo de Niñas de La Serena, famoso por su ’salsonesa’ (que yo sé hacer, y me queda más rica que a los del local, ¡en serio!), y sucede entonces que va él con su pareja a comer unas papitas chips, y resultó ser que la dueña del local los trató pésimo, cuando llegaron a ordenar sus papas, al menos ellos entrevieron por su rostro que la señora se encontraba de mal ánimo, eso ya se dio a entender a medida que se realizó la atención puesto que los trató de manera muy indiferente; estaban eligiendo sus salsas (recordemos que el local es famoso también por sus salsas) y la Señora en cuestión les dio una salsa a cada uno, como si nada, a lo que le respondieron que ellos querían 2 mayonesas sin salsa de ajo, a lo que la señora que representa el local les dijo que ya estaba todo listo y les estaba regalando una salsa, sin dejarlos elegir realmente la que realmente deseaban (es diferente mayo con ajo y sin ajo, imagínense si uno de ellos fuese alérgico al ajo y te obliguen a comer con ajo); como ellos son fieles lectores de SabisQue.com y saben que los consumidores tenemos derechos y deberes, insistieron en su opción, a lo que la señora comienza a molestarse de manera muy notoria; por lo que le preguntaron si acaso se encontraba enojada por algo, a lo que respondió que sí, que estaba enojada porque se estaban demorando media hora (según ella) en elegir las papas (wtf!?) y lo dijo con un tono muy fuerte; así que ellos le dijeron:

- “Que lata la atención al cliente”- a lo que respondió
- “Tengo más gente que atender que ustedes dos”, por lo que se dijeron mutuamente,
- “Dejémosla, las papas chips ya no son como antes, cuando el caballero (que se encontraba en el fondo) del fondo nos atendía, era todo mucho mejor”, y la señora respondió.
- “Pero si la dueña soy YO”, ya a no poder más dijeron fuerte y claro para que oyera el señor del fondo que siempre ha atendido de muy grata manera.
-” Qué lastima que tenga gente así… los sentimos por Usted” y con el enojo se les salió un “¡vieja rota!, ¡cómo trata así a la gente!”

Por lo que con el enojo y la impotencia de ser tratados de tan mala manera por una Señora, que además era la mismísima dueña del local, tan irascible, se retiraron del local y dejaron las papas allí.

Existe una frase muy comúnmente usada que también se usa de manera irónica dentro del entorno del trabajo, “El cliente siempre tiene la razón”; primero que nada, cualquier persona que atienda y que da la cara por una empresa, debe aceptar que es mejor ganar y mantener un cliente dándole la razón, en este caso, si simplemente les hubiese dado la salsa que deseaban, se hubiese ahorrado una pérdida de papas, de dinero, de clientes, y además una mala publicidad para su local. Por otro lado, el cliente muchas veces no tiene la razón, pero hay que saber darles a entender de manera práctica y efectiva que no posee la razón por tal motivo, pero sin embargo, su motivo será escuchado y puesto a la práctica para una nueva oportunidad. Todo esto sin contar, que con la gran masificación y copia que han sufrido las ‘papas chips’, lo menos que podrían hacer es respetar y cuidar a sus clientes tradicionales, con una buena atención se puede lograr mucho más, pues la competencia aparece muy fácilmente y de manera sorpresiva.

Y tú consumidor, ¿te ha sucedido algo similar? ¿tienes algo que contarnos?, no lo dudes, ¡cuéntanos!